Entretela

“A la hora de la siesta, mientras se oía de fondo la Radio-novela, yo disimulaba haciéndome la dormida, aunque ellas sabían que las espiaba desde la rendija de la puerta.

Entre montones de revistas, mis tías, mi madre y mi abuela, se reunían en ese tiempo de bochorno, para cortar, coser, tejer y hablar de sus cosas; para una criatura como yo, era como una reunión de fiesta.

A veces, dudo, de si aquellos maravillosos momentos, los viví realmente despierta o simplemente eran mis sueños de la hora de la siesta”